martes, 24 de abril de 2018

The end of the f***ing world


The end of the f***ing world
Después de mucho tiempo sin traer a este rincón una crítica de una serie, y dado que los miembros de este equipo nos hemos enganchado totalmente al catálogo de Netflix, hemos decidido continuar nuestra sección de críticas de series con aquellas que más nos han impresionado (tanto en positivo como en negativo).

Para retomar esta sección, hemos escogido una serie inglesa realmente diferente y arriesgada, estrenada en 2017 con el título “The end of the f***ing world”.

“The end of the fucking world” se centra en la perturbadora vida de dos adolescentes británicos, James (interpretado por Alex Lawther) y Alyssa (Jessica Barden), ambos de 17 años. Aunque tienen la misma edad y aunque comparten instituto, se conocen accidentalmente en el comedor de dicho instituto después de un duro enfrentamiento entre Alyssa y su grupo de amigas.

Desde el mismo momento de su encuentro ambos jóvenes deciden empezar una curiosa relación, a medio camino entre la amistad y el noviazgo. La extraña pareja formada por, según sus propias palabras, un psicópata (con experiencia matando animales y en búsqueda de placeres mayores) y una asocial que “odia a todo el mundo”, inician un viaje vital en el que descubrirán el valor de la vida, la amistad, la muerte, etc.

Al poco de conocerse, y cuando James sueña con matarla con el cuchillo que lleva siempre con él, Alyssa se discute con sus padres y ambos deciden marcharse del pueblo con el coche del padre de James.

En su huida, la pareja se enfrentará a varias situaciones que, sin pretenderlo ni acabarlo de aceptar, les irán uniendo. En uno de los primeros lances, pierden el coche al estrellarlo contra un árbol, al poco de esto, James tiene un encuentro con un depravado en el baño de un restaurante de carretera, para acabar en una casa aparentemente abandonada.

Aunque la tensión sexual entre ambos se masca en el ambiente, los problemas de cada uno de ellos hace que no acaben de acercarse en este sentido. Una noche, después de que Alyssa lleve a la casa a un chico que acaba de conocer, James encuentra un montón de fotografías en las que se ve como el dueño de la casa abusa sexualmente de un buen número chicas.

Antes de que ambos tengan que huir de la casa dejando tras de sí un rastro, quizá demasiado fácil de seguir, Alyssa decide ir hasta la costa para reunirse con su padre, quien no ve desde hace más de 10 años. A medida que se acercan a su destino, ambos van estrechando su relación, dejando atrás algunos de sus traumas, aunque, como ya os podéis imaginar, no os contaremos como acaba “The end of the fucking world”.

Estructurada, de momento (y esperemos que definitivamente) en una sola temporada compuesta por 8 capítulos de unos 20 minutos de duración cada uno, “The end of the f***ing world” explota su línea argumental con maestría, ayudada por un punzante humor negro que ayuda a darle un ritmo ágil, adictivo y realmente emocionante.

En cuanto a los personajes, comentar que tanto Alex Lawther como Jessica Barden están realmente geniales dando vida a sendos personajes, dos jóvenes radicalmente diferentes que únicamente comparten la marginación como nexo, ya que mientras él cree ser un psicópata despiadado (inseguro y torpón), ella es una agresiva (asocial e impulsiva) con bastante sensibilidad. Dos polos que se necesitan y que durante los ocho capítulos “The end of the fucking world” podemos ver crecer emocionalmente.

No os vamos a engañar, nuestra relación con  “The end of the fucking world” estuvo a punto de irse por el desagüe de las series, ya que después de ver el primer capítulo pensamos seriamente en dejarla, por rara y por personajes repulsivos, aunque ya en el segundo capítulo, tanto su historia como sus personajes nos engancharon totalmente. Si os planteáis verla, dadle uno o dos capítulos de margen y no os defraudará.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “The end of the f***ing world” es de un 8.5 sobre 10, recomendándoosla totalmente.





Título original:  " The end of the f***ing world " – Reino Unido
Género: Comedia Negra, Drama, Adolescente
Año de creación: 2017
Año de finalización: 2017
Capítulos: 8


jueves, 19 de abril de 2018

Cloverfield


Cloverfield - Monstruoso Cartel
Nueve años después de que “El proyecto de la bruja de Blair” arrasara en taquillas y pusiera de moda no solo el cine independiente, sino también el subgénero del “found footage” (o supuesto “metraje encontrado”), llegó a las carteleras mundiales otra cinta basada en el mismo subgénero que igualmente rompió moldes, “Cloverfield” / "Monstruoso".

No os vamos a engañar, a los miembros de este equipo “Cloverfield” nos pasó totalmente desapercibida durante su estreno, seguramente por qué no es nuestro género favorito. La cuestión es que empezó a llamarnos la atención cuando este 2018 y sin previo aviso, Netflix anunció, en plena final de la “Super Bowl”, que acababa de lanzar la tercera parte de la misma, “Cloverfield Paradox”.

Empujados por la curiosidad, decidimos darle una oportunidad a toda la saga, y ¿qué mejor que empezar a verla por la primera parte, no? Así pues, la buscamos y nos dispusimos a darle al “Play”.

“Cloverfield” nos desplaza directamente a un supuesto Manhattan de finales de mayo del 2008, cuando el personal del Departamento de Defensa encuentra, dentro del área “anteriormente conocida como Central Park” una cámara de video domestica con la grabación en vivo de lo que en esos momentos era conocido como el “caso Cloverfield”.

La primera parte de la cinta, ciertamente innecesaria, nos muestra la vida de la pareja protagonista un mes atrás, cuando Rob (Michael Stahl-David) y Beth (Odette Yustmann) despiertan juntos y planean ir a pasar el día a Coney Island.

El siguiente corte de la cinta, es ciertamente interesante, ya que se sitúa en el 22 de mayo. Ese día, durante la fiesta de despedida de Rob previa a su marcha a Japón, un estruendo sacude la isla de Manhattan sumiéndola en un misterioso apagón. Intentando confirmar las primeras noticias sobre el suceso, el grupo de amigos sube a la azotea del edificio justo cuando sucede otra explosión y llegan a ver saltar la cabeza de la Estatua de la Libertad.

Presos del pánico, el grupo de amigos y media ciudad, intenta salir de la Gran Manzana por el puente de Brooklyn, pero pronto confirman lo que está pasando, ya que un gigantesco monstruo destruye el puente. Quienes pueden, regresan de nuevo a Manhattan. En este regreso, Rob consigue recibir un mensaje que le ha enviado Beth, indicándole que está atrapada y herida en su apartamento.

Después de una auténtica peripecia por las calles de la ciudad, por el metro, y de múltiples enfrentamientos del ejercito con el monstruo, Rob y sus amigos llegan al apartamento de Beth, encontrándola herida. Como pueden, intentan volver a las calles para llegar al punto de evacuación que ha montado el ejército antes de que estos, ataquen al monstruo con el arma de destrucción masiva más potente que se conoce.

Y como ya os podéis imaginar, hasta aquí lo que os podemos contar del argumento de “Cloverfield”.

Argumentalmente en el equipo nos ha parecido que “Cloverfield” es una cinta más floja de lo esperado, centrándose en enviar un monstruo gigante a los puntos más conocidos de Manhattan (la Estatua de la Libertad, el puente de Brooklyn, Central Park, etc.) para destruirlos, mientras los protagonistas de la historia escapan por unas calles destrozadas y llenas de polvo salvando mil y un peligros. Evidentemente, en una película de catástrofes tampoco hace falta mucho más, pero vamos, que nosotros algo más sí que esperábamos.

Interpretativamente poco os podemos decir, ya que en el equipo no conocíamos a ninguno de los protagonistas, y una vez vista la cinta continuamos sin conocerlos, más allá de sus caras de miedo y sus espaldas al verlos correr entre escombros.

Técnicamente, para nosotros "Cloverfield" / "Monstruoso" tiene una de cal y otra de arena, ya que, por un lado tenemos una buena factura técnica tanto en la recreación de la destrucción de las calles de Manhattan como en la creación y movimiento del propio monstruo, y por el otro lado tenemos el rodaje de la cinta siguiendo la técnica de “cámara en mano” que a nosotros, nos ha llevado a momentos de auténtico mareo, entre caídas, persecuciones y escombros rodando cerca de nuestras cabezas.

Para este equipo, y después de lo que os hemos contado, le damos a “Cloverfield”, una nota final de un 5 sobre 10, apta sobre todo, para los amantes del cine de monstruos y catástrofes.




Título original: “Cloverfield” – 2008 – USA
Dirigida por: Matt Reeves
Duración: 84 minutos
Género: Accion, Ficción, Catástrofes

jueves, 12 de abril de 2018

Dallas Buyers Club


Cartel de Dallas Buyers Club
Hay películas que pasan por nuestras pantallas sin pena ni gloria y otras que llegan para quedarse. Y se quedan no sólo en las filmotecas más preciadas, sino que también en la memoria de quienes han disfrutado de ellas. Una de esta cintas llegó a nuestras carteleras el pasado 2013 con seis nominaciones a los premios Oscar, de las cuales ganó 3 (al Mejor actor, Mejor actor de reparto y Mejor maquillaje). Sí, hoy os queremos recomendar el drama biográfico “Dallas Buyers Club”.

La historia de “Dallas Buyers Club” nos lleva directamente a la texana ciudad de Dallas de 1985. Allí nos encontramos con el vaquero Ron Woodroof (a quien da vida Matthew McConaughey). Ron es un operario electricista con unas aficiones ciertamente fuertes, ya que además de mujeriego, homófobo y vaquero en los ruedos de apuestas, es politoxicómano, o sea, una auténtica joya.

Durante los primeros minutos de la cinta somos testigos de la rápida decadencia de Ron, pasando de las borracheras a las orgias y sesiones de sexo salvaje, sin escatimar intentos de estafa en las apuestas de los ruedos, hasta que un día, algo sale mal en su vida y tiene que ir al médico.

Cuando Ron espera salir del hospital con unas pastillas, la mala suerte se ceba con él, ya que le diagnostican el VIH, dándole además, una esperanza de vida de 30 días. Inicialmente se niega a aceptar el diagnóstico alegando que él no es homosexual, aunque poco después, recuerda alguna de sus relaciones sexuales de riesgo. Más hundido de lo que estaba, Ron pierde su trabajo, los amigos e incluso su casa.

Como última opción, Woodroof acepta iniciar un ensayo clínico con un medicamento experimental, el AZT. Al poco de iniciar la prueba, su salud se deteriora rápidamente. Un día, en una de sus visitas al hospital conoce a Ryon (Jared Leto) un travesti que como Ron, es drogadicto y enfermo de VIH. Después de un duro enfrentamiento entre ambos, los dos enfermos acaban colaborando para conseguir un objetivo común, conseguir el AZT fuera del ensayo clínico.

La solución, según Ryon, pasa por ponerse en contacto con el doctor Vass quien ejerce en México después de perder la licencia en USA. Cuando Ron entra en contacto con el médico, este le cambia el tratamiento por otro mucho más efectivo, aunque no está aprobado en los Estados Unidos. Como su salud mejora rápidamente, Woodroof ve la posibilidad de ganar dinero distribuyendo el nuevo tratamiento.

Para conseguirlo, se asocia con Ryon para fundar el “Dallas Buyers Club” (el “club de los compradores de Dallas”), un club que, por 400 dólares al mes se obtiene el derecho para tener el tratamiento que usan tanto Ryon como el propio Ron. Como es evidente, esta situación pronto  llama atención tanto de la doctora Saks como de la FDA.

Investigaciones, interrogatorios y sobre todo, luchas para el cambio del reglamento y por la propia vida se suceden a lo largo de las casi 2 horas de metraje. Llegados a este punto, y como no podía ser de otra manera, dejamos nuestro desglose argumental para centrarnos en el apartado más técnico.

Lo primero que nos gustaría remarcar de “Dallas Buyers Club” es el impresionante trabajo interpretativo de todo su casting, destacando eso sí, tanto el trabajo de Matthew McConaughey dando vida al complejo personaje de Ron Woodroof, un hombre que ante las puertas de la muerte, es capaz de cambiar su personalidad y sus prejuicios para afrontar su nueva vida. También queremos destacar el trabajo de Jared Leto interpretando al transexual Ryon, otro gran luchador con un punto de vista vital diametralmente opuesto al de Ron. Sin lugar a dudas, dos auténticos monstruos, no sólo por ser capaces de perder casi 20 kilos cada uno para interpretar a sus personajes, sino por hacérnoslos creer y sufrir a pies juntillas.

Aunque os lo hayáis podido pensar, “Dallas Buyers Club” no es una cinta sobre el drama personal de un enfermo terminal de VIH en 1985, cuando además de sufrir sus efectos se recibía del desprecio social por sufrirla, ni es una cinta sobre la lucha personal de un enfermo contra el gobierno. En “Dallas Buyers Club” no se respira victimismo, aunque sí drama, amistad, lucha y superación personal.

Sin lugar a dudas, “Dallas Buyers Club” es una de las grandes películas de los últimos años, una de esas cintas que dejan poso. Nosotros os la recomendamos totalmente, tanto por temática como por las brutales interpretaciones de McConaughey y Leto. Nuestra nota final para “Dallas Buyers Club” es de un 9 sobre 10.




Título original: “Dallas Buyers Club” – USA – 2013
Dirigida por: Jean-Marc Vallée
Duración: 117 minutos
Género: Drama, biográfico
jueves, 5 de abril de 2018

Nerve



Cartel de Nerve
Desde hace unos años, la pareja formada por Internet y ese gadget llamado Smartphone forman un matrimonio casi indisoluble, y desde hace algo menos, las redes sociales (Facebook, twitter, Instagram, etc.) se les han sumado para transformar nuestras vidas, en día a día, una vida más online.

Muchos de los que estáis leyendo esta entrada, aunque os cueste asumirlo, estaréis deseando esos likes que tanto se hacen de rogar (e incluso alguno sueña, a escondidas, a convertirse en influencer), eso sí, escondidos, aunque sea un poco, tras un pseudónimo. Es precisamente bajo esta perspectiva que en 2016 llegó a nuestras pantallas la película que hoy os vamos a comentar “Nerve, un juego sin reglas” y que por el momento podéis encontrar en Netflix.

En los primeros compases de “Nerve” se nos presenta a Venus/“Vee” (Emma Roberts), una joven de 17 años que, a punto de finalizar el instituto, recibe un email para inscribirse en el CalArts de California. Para Vee es la oportunidad de abandonar su casa y su Nueva York para cumplir un sueño y mudarse al Oeste. Antes de aceptar, opta por pensarlo, ya que su madre necesita tenerla cerca pues aún está superando la muerte del hermano de la joven.

Mientras lo piensa, su amiga Sydney (Emily Meade) le reta a apuntarse a un misterioso juego de realidad online llamado “Nerve”, ya sea como observadora o como jugadora. Ser observador implica pagar una cuota para ver y retar a los jugadores, y estos reciben una cantidad de dinero por superar los retos que se les va proponiendo.  Evidentemente, cuanto más alta sea la cantidad a recibir, más riesgo tiene el reto a superar.

Después de una incómoda situación en el bar entre Sydney, Vee y J.P. (el chico de moda del instituto y del que Vee está secretamente enamorada), Vee se lanza a hacerse una cuenta de “Nerve” en calidad de jugadora.

A primeras de cambio, toda la información de Vee es recopilada por “Nerve” (desde las publicaciones que ha hecho en todas sus redes sociales, hasta la información de sus cuentas corrientes, pasando por sus correos electrónicos, etc.). Sin seguidores y sin prestigio en la nueva red, pronto Vee recibe el primer reto, besar durante 5 segundos a un desconocido en un bar.

Una vez superado el primer reto, los observadores de “Nerve” deciden que Vee y Ian (el desconocido interpretado por Dave Franco, y también jugador del juego al que ha besado nuestra protagonista) deben continuar la partida juntos desplazándolos para ello, al corazón de la Gran Manzana, Manhattan.

En una sola noche los retos se suceden, hasta el punto de poner en juego mucho más que el dinero ganado hasta el momento, aunque evidentemente no os contaremos ni hasta qué punto, ni el desenlace de “Nerve”. Lo que sí que os contaremos es nuestra opinión sobre la cinta.

Aunque “Nerve” se podría encasillar de una forma muy fácil y rápida en la subcategoría de “cine para adolescentes”, la verdad es que esta catalogación sería tan  fácil como injusta. Lejos de la sencillez de la mayoría de películas juveniles, “Nerve” consigue mezclar con agilidad y cierta maestría géneros tan distintos como el “road movie”, el “thriller”, la “ciencia ficción” y por qué no decirlo ciertos toques de dramatismo.

Argumentalmente, “Nerve” sorprende muy agradablemente por su trepidante ritmo de aventura juvenil tomando como base la necesidad de su protagonista por sentirse aceptada en la sociedad digital en la que estamos viviendo, una sociedad marcada por los juegos online, las redes sociales, los reality shows y la efímera popularidad de los “influencers” de Facebook, twitter o Youtube.

Interpretativamente tampoco estamos ante un mal trabajo, ya que la pareja protagonista, Emma Roberts y Dave Franco cumplen a la perfección dando vida a los dos adolescentes que primero se emocionan por ir cumpliendo retos, y después luchan contra la propia tiranía del juego. Como os decimos, buenos trabajos para unos personajes que deben moverse en varios registros.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Nerve, un juego sin reglas” es de un 7.5 sobre 10.




Título original: “Nerve” – USA – 2016
Dirigida por: Henry Joost, Ariel Schulman
Duración: 96 minutos
Género: Thriller, Adolescente, Acción