lunes, 7 de agosto de 2017

Cars 3



Cartel de Cars 3
Cada vez estamos más convencidos de que la gente de Pixar se debería dedicar exclusivamente a lo que realmente hace mejor que nadie y no, no nos referimos a llenar las cajas de caudales de la matriz Disney, sino a crear historias originales de la nada, con unos personajes maravillosamente trazados tanto física como psicológicamente que consiguen atraparnos desde el primer minuto de metraje y dejarse de secuelas (“Cars 2”, “Monstruos University”, “Toy Story 2” , “Toy Story 3”, etc) que, salvo honrosas excepciones, son de lo más mediocre.

Quizá por eso, cuando anunciaron a bombo y platillo la tercera parte de una de sus franquicias más flojas, los del equipo estuvimos muy, pero que muy a punto de ignorarla y pasar de verla en pantalla grande, aunque al final, el hecho de haber visto las dos primeras parte, así como descubrir que esta tercera tenía algunas críticas positivas, nos ha hecho caer en la tentación de ver “Cars 3”, y hoy os contamos qué nos ha parecido.

El tiempo no pasa en balde para nadie y, como no podía ser de otra manera, para Rayo McQueen tampoco. Con siete “copas Pistón” a sus espaldas y siendo uno de los coches más queridos de la famosa copa Rayo tiene cada vez más claro que el momento de su jubilación se va acercando.

Esta sensación se le acrecienta cuando, a mitad de temporada, entra en carrera un nuevo corredor, Jackson Storm, quien con una arrogancia que recuerda a Rayo McQueen en sus primeros tiempos y una tecnología mucho más moderna que la de nuestro protagonista, consigue dejarlo en evidencia a la primera de cambio. Adicionalmente, Rayo va comprobando como carrera a carrera sus compañeros más veteranos van dejando paso a una nueva generación de corredores hasta que, en la última carrera de la temporada, Rayo intenta forzar al máximo y acaba sufriendo un aparatoso accidente.

Cuatro meses después, Rayo continúa en Radiador Springs recuperándose del daño moral recibido y valorando una posible retirada, aunque él lo tiene claro; quiere retirarse por su cuenta, corriendo y ganando.

De forma totalmente sorpresiva, los dueños de Rust-eze (su patrocinador de siempre) le ofrecen la oportunidad de entrenarse en el nuevo centro de entrenamiento de su empresa. Allí es asignado a Cruz, una entrenadora/coach que intenta motivar a Rayo, pero no con los resultados esperados.

Pintan bastos para Rayo McQueen, así que toca volver a los orígenes, los suyos y los de su gran mentor (el desaparecido Doc). ¿Conseguirá su objetivo, o deberá retirarse sin haber ganado una última carrera? Nosotros evidentemente lo sabemos, pero si lo queréis saber vosotros os tocará correr como Rayo a las salas de cine.

Después de la nefasta “Cars 2”, la gente de Pixar parece que ha recuperado un poco la neurona perdida en esta tercera parte de la franquicia y han devuelto a Rayo y los suyos a las áridas tierras Arizona y California de donde, sinceramente no deberían haber salido nunca.

Argumentalmente también es una vuelta a sus orígenes para enfocar el difícil trance de hacerse a un lado para que las nuevas generaciones tomen el ritmo y el riesgo, intentando, eso sí, dar este paso usando la puerta grande, no la de servicios.

Como en la primera parte de la saga, los personajes de esta “Cars 3” continúan careciendo de la profundidad necesaria para que nos impliquemos con ellos y con sus problemas. Únicamente la arrogancia de los campeones es reflejada con fidelidad, una pena, ya que todos sabemos que Pixar sabe hacerlo mucho mejor, por lo que, bajo nuestro punto de vista, debe obligarse a hacerlo en cada una de las cintas que realiza.

Nuestra nota final para “Cars 3” es de un 5,5 sobre 10. Una nota quizá un poco inflada, pero después de la infame “Cars 2”, y como cierre de saga, se la merece.


Título original: "Cars 3" - USA - 2017
Dirigida por: Brian Fee
Duración: 109 minutos
Género: Animación



Otras partes de la saga:

"Cars 2" - 2011

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